Antes de que existiera cualquier canal, muchas de estas ciudades eran pantanos, lagos poco profundos o simples asentamientos con problemas serios de transporte y crecimiento.
La decisión de excavar agua donde antes no la había cambió por completo su destino, convirtiéndolas en potencias comerciales, joyas turísticas o soluciones urbanas que hoy se estudian en todo el mundo. Estas cinco ciudades no serían reconocibles sin la intervención humana que las llenó de canales.
1. Ámsterdam, Países Bajos

El llamado Grachtengordel, o anillo de canales, se construyó durante el Siglo de Oro neerlandés para ordenar el crecimiento comercial de la ciudad, transformando marismas en calles, muelles y patios interiores.
Hoy, sus 165 canales y noventa kilómetros de vías navegables, declarados Patrimonio de la Humanidad, son la razón principal por la que millones de turistas visitan la ciudad cada año.
2. Suzhou, China

Atravesada por el Gran Canal, la vía fluvial artificial más larga del mundo con casi dos mil kilómetros de extensión desde su construcción en el año 495 antes de Cristo, esta ciudad china se convirtió en un cruce comercial fundamental entre Pekín y el sur del país.
Sus canales, puentes de piedra centenarios y arquitectura tradicional le valieron el sobrenombre de «la Venecia de Oriente».
3. Dubái, Emiratos Árabes Unidos

En pleno siglo XXI, esta ciudad decidió excavar un canal de agua artificial para extender su zona comercial, permitir transporte marítimo hacia el centro urbano y reducir la congestión vehicular en sus calles más transitadas.
El resultado convirtió zonas antes desconectadas en distritos frente al agua con restaurantes, parques y senderos peatonales, demostrando que la transformación urbana mediante canales no es solo cosa del pasado.
4. Ciudad de México, México

Antes de convertirse en la megaciudad actual, esta zona era un lago sobre el cual los aztecas construyeron un ingenioso sistema de chinampas, islas artificiales de cultivo entrelazadas por canales, permitiendo fundar y sostener Tenochtitlán en pleno lago de Texcoco.
Aunque la mayoría de esos canales fueron desecados con el tiempo, los que sobreviven en Xochimilco todavía permiten navegar por lo que alguna vez fue el corazón acuático de una de las capitales más grandes del mundo prehispánico.
5. Tigre, Argentina

A orillas del río Luján, al norte de Buenos Aires, esta zona se desarrolló a finales del siglo XIX como destino de recreo gracias a una red de canales navegables sobre el delta del Paraná.
Tras décadas de abandono, la ciudad renació en años recientes como polo turístico, con paseos en lancha, mercados junto al agua y casas de fin de semana construidas directamente sobre sus canales.
Junior Marte

























