Hay árboles que estaban creciendo mucho antes de que existieran muchas ciudades actuales. Sus troncos enormes y sus raíces profundas guardan historias de cambios climáticos, civilizaciones y paisajes que han evolucionado durante miles de años.

Visitar estos gigantes vegetales es una forma diferente de explorar un destino: algunos requieren caminar por bosques protegidos, mientras otros se encuentran en parques naturales donde el viaje también permite descubrir la flora y la historia local.

1. El Gran Abuelo (Parque Nacional Alerce Costero, Chile)

Este alerce patagónico, conocido como el Gran Abuelo, se encuentra en la Región de Los Ríos y se considera uno de los árboles más antiguos del mundo. Estudios científicos han estimado que podría superar los 5.000 años.

Para llegar al sector del mirador hay que recorrer caminos y realizar una caminata por el bosque. La visita debe hacerse siguiendo las normas de conservación del parque.

2. Matusalén (Montañas Blancas, California, Estados Unidos)

En el bosque de pinos longevos de las Montañas Blancas crece Matusalén, un ejemplar de Pinus longaeva cuya edad se estima en más de 4.800 años. Su ubicación exacta se mantiene en secreto para protegerlo del vandalismo.

Los viajeros pueden conocer estos árboles extraordinariamente longevos mediante rutas por el bosque, sin intentar localizar ni dañar ejemplares protegidos.

3. General Sherman (Parque Nacional Sequoia, California, Estados Unidos)

No es el árbol más antiguo conocido, pero sí una de las secuoyas gigantes más impresionantes por su volumen.

El General Sherman se encuentra en el Parque Nacional Sequoia y cuenta con senderos habilitados para que los visitantes puedan contemplarlo. Su tamaño permite comprender por qué estos bosques figuran entre los paisajes naturales más emblemáticos de California.

4. Tejo de Fortingall (Perthshire, Escocia)

En el pequeño pueblo escocés de Fortingall crece un tejo histórico cuya edad se calcula en miles de años, aunque resulta difícil establecer una cifra precisa.

Su tronco se ha transformado con el paso del tiempo y el árbol está vinculado a las tradiciones locales. Puede incorporarse a una ruta por las Tierras Altas y sus pueblos históricos, respetando las medidas de protección del lugar.

5. Olivo de Vouves (Creta, Grecia)

En la isla de Creta, este olivo milenario continúa produciendo aceitunas y es uno de los árboles históricos más conocidos de Grecia.

Su edad exacta es objeto de estimaciones, pero su tronco retorcido muestra las huellas de un crecimiento prolongado. Cerca se encuentra un pequeño museo dedicado al olivo, lo que permite combinar la visita con una aproximación a la cultura agrícola de la isla.

Junior Marte