Estados Unidos tiene algunas de las rutas ferroviarias más cinematográficas del planeta, donde el viaje en tren no es simplemente un medio de transporte sino el destino en sí mismo: paisajes que cambian radicalmente cada hora, vagones panorámicos con techo acristalado y la posibilidad de ver el país desde una perspectiva completamente diferente a la de la autopista.

Estas cinco rutas de Amtrak y trenes escénicos privados son las más recomendadas del 2026 para el viajero que quiere hacer del trayecto una experiencia memorable.

1. Coast Starlight — Seattle a Los Ángeles

El Coast Starlight es la ruta de tren más pintoresca de Estados Unidos según el propio Amtrak: un recorrido de casi 2.200 kilómetros que durante 35 horas atraviesa la costa del Pacífico desde Seattle hasta Los Ángeles, pasando por Portland, el Área de la Bahía de San Francisco y Santa Bárbara.

El vagón de observación con techo acristalado es el corazón del viaje: desde allí se ven los picos nevados de la Cordillera de las Cascadas, los largos tramos de orilla del Pacífico donde las olas rompen a metros de las vías del tren, los viñedos del Valle de Napa y los imponentes robles costeros de California.

Es uno de los pocos trenes del mundo donde el amanecer sobre el océano y el atardecer sobre las montañas son parte garantizada del itinerario en el mismo viaje.

2. Empire Builder — Chicago a Seattle o Portland

El Empire Builder recorre la ruta legendaria del norte de Estados Unidos desde Chicago hasta Seattle y Portland, cruzando durante 46 horas algunos de los paisajes más vastos y silenciosos del continente: las grandes llanuras de North Dakota, las praderas de Montana, el Parque Nacional Glacier con sus picos nevados y el río Columbia con sus cañones profundos y cascadas.

Para el viajero que quiere entender la escala real de América, el Empire Builder es el viaje más revelador posible: horas y horas de horizonte infinito, silos de grano que aparecen y desaparecen en la lejanía y cielos que de noche se llenan de estrellas visibles desde el vagón panorámico sin contaminación lumínica alguna.

3. Grand Canyon Railway — Williams a el Gran Cañón

El Grand Canyon Railway es uno de los trenes históricos más icónicos de Estados Unidos, operando desde 1901 la misma ruta de 113 kilómetros desde el pueblo de Williams, Arizona, hasta el borde sur del Gran Cañón en un viaje de dos horas con personajes del Viejo Oeste que entretienen a bordo.

La llegada al borde del cañón en tren, sin el estrés del tráfico de la carretera y con el paisaje desértico del desierto de Kaibab abriéndose a cada lado de las vías, tiene una magia especial que el viaje en auto simplemente no puede replicar.

Es el tren más popular entre familias con niños en todo el país, combinando historia ferroviaria genuina con la experiencia de llegar a una de las maravillas naturales más impresionantes del mundo.

4. Pikes Peak Cog Railway — Colorado Springs al Pikes Peak

El Pikes Peak Cog Railway es el tren más inusual de Estados Unidos: una cremallera que asciende 3.000 metros desde Colorado Springs hasta la cima del Pikes Peak a 4.301 metros de altitud, el punto más alto accesible en tren de toda Norteamérica.

El viaje de 45 kilómetros atraviesa bosques de pino, praderas alpinas, campos de tundra y zonas de roca desnuda en la que la vegetación simplemente desaparece, terminando en una cima desde donde en días claros se ven cuatro estados simultáneamente.

Es la ruta más técnicamente impresionante del país, con pendientes de hasta 25% que el tren de cremallera escala con una serenidad absoluta mientras los pasajeros observan el mundo quedar muy abajo.

5. Cuyahoga Valley Scenic Railroad — Ohio

El Cuyahoga Valley Scenic Railroad es el único tren panorámico del país que opera completamente dentro de un parque nacional, atravesando el Parque Nacional del Valle de Cuyahoga en el corazón del noreste de Ohio con recorridos que revelan cascadas, marismas, bosques de arce y fauna silvestre a pocos metros de las vías.

Lo que hace especial a este tren es la posibilidad de hacer combinaciones únicas: subir en una estación, hacer una ruta de senderismo hasta la siguiente y volver a abordar el tren, usando el ferrocarril como sistema de transporte dentro del parque natural más visitado de Ohio.

Con más de 100 años de historia ferroviaria activa en el mismo tramo, el CVSR combina naturaleza, historia y una experiencia de viaje tranquila perfecta para familias y amantes del ecoturismo.

Junior Marte

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