Para descubrir una ciudad, no siempre hace falta reservar mesa en un restaurante famoso. Basta con seguir el aroma de una parrilla, acercarse a un puesto concurrido y observar qué piden los habitantes del lugar.

En estos cinco destinos, la comida callejera forma parte de la identidad local y permite probar recetas tradicionales sin gastar demasiado. Los precios varían según la zona y el establecimiento, pero comer en mercados y puestos populares suele ser una alternativa económica y memorable.

1. Bangkok (Tailandia)

La capital tailandesa convierte sus calles en un festival de aromas. En Yaowarat, el barrio chino, se encuentran puestos de mariscos, fideos y sopas; en otros sectores abundan el pad thai, las brochetas y el arroz con pollo.

Para terminar, el arroz pegajoso con mango ofrece una combinación dulce y tropical. Conviene comparar precios antes de pedir, especialmente en zonas muy turísticas.

2. Ciudad de México (México)

Los puestos de tacos, tamales y tortas forman parte de la rutina diaria. Un desayuno puede comenzar con un tamal caliente acompañado de atole, mientras que al caer la tarde aparecen los puestos de tacos con distintas carnes, salsas y guarniciones.

La clave está en buscar lugares concurridos por residentes y preguntar qué especialidad preparan mejor.

3. Hanói (Vietnam)

Pequeños locales y vendedores sirven platos que combinan hierbas frescas, caldos aromáticos, fideos y carnes. El phở, una sopa de fideos muy conocida, es una buena introducción; el bánh mì, un bocadillo crujiente con rellenos variados, funciona perfectamente para comer mientras se explora la ciudad.

Sentarse en un pequeño taburete y observar el movimiento de la calle forma parte de la experiencia.

4. George Town, Penang (Malasia)

Esta ciudad de la isla de Penang es un destino imprescindible para quienes disfrutan probando platos distintos.

En sus puestos y centros de comida popular se encuentran char kway teow, fideos salteados, y assam laksa, una sopa de pescado con un caldo ácido y especiado. También merece la pena dejar espacio para el cendol, un postre frío con hielo y leche de coco.

5. Marrakech (Marruecos)

Al caer la tarde, la plaza Jemaa el-Fna cambia de ritmo: se instalan puestos donde se preparan brochetas, sopas, carnes y otras especialidades marroquíes.

La experiencia combina comida, conversaciones y el bullicio de uno de los espacios públicos más conocidos del país. Antes de sentarte, revisa el menú y confirma el precio para evitar sorpresas.

Junior Marte